¿Qué pasaría si no existiera la Luna?

La Tierra y su eterna acompañante, la Luna. ¿Alguna vez te has preguntado qué pasaría si no existiera la Luna? ¿Podrías imaginarte la Tierra sin Luna? ¿Sin ese objeto brillante que atraviesa el cielo nocturno, preside el horizonte, aparece sobre las cimas de los árboles en las noches frías de invierno? Sin la romántica luz de luna, sin Luna Azul, sin alunizajes. No sólo nos habríamos perdido todo esto sin la Luna, quizás ni siquiera existiríamos.

Imaginemos dos escenarios:

1) que la Tierra nunca hubiera tenido Luna y 2) que la Luna desapareciera de repente. ¿Qué pasaría?

Sabemos que la Tierra se formó hace aproximadamente unos 5 mil millones de años atrás, mientras que la Luna se formó 30 millones de años después y para entonces, el planeta era una masa enorme de magma. Un enorme impacto en el planeta desprendió parte de sí y de su manto magnético. Dicho manto se dispuso en órbita alrededor de la Tierra y este material en conjunto con los restos del desprendimiento formaron la Luna.

Para entonces, la Luna se encontraba a una distancia mucho menor a la Tierra que la que hoy conocemos e incluso podía divisarse 10 o quizás hasta 20 veces más grande que como acostumbramos a verla ahora. ¿Imaginas semejante espectáculo?

Al encontrarse la Luna tan cerca de la Tierra, la fuerza de marea que ejercía el satélite sobre el planeta era también mucho más intensa, llegando incluso a afectar los océanos de magma. El intenso efecto de la Luna funcionó como una fuente de calor para la Tierra, proporcionando energía extra en el calentamiento de los diferentes elementos radiactivos presentes en nuestro temprano planeta e influyendo en las formaciones geológicas del mismo.  

Durante millones de años, la Tierra (al igual que la Luna y el resto del Sistema Solar) fue constantemente bombardeada por todo tipo de asteroides. Nuestro planeta, tanto por su tamaño como por su mayor fuerza de gravedad, fue azotada con mayor frecuencia y hoy la Luna nos brinda clara evidencia de aquello.

La ausencia de la llamada fuerza de marea sería una de las responsables de los cambios más significativos. La Luna afecta al material líquido del planeta y como todos sabemos, en especial la actividad de los océanos y las corrientes marítimas. Sin embargo, la corteza de nuestro planeta también se ve afectada por la actividad lunar, lo mismo con el clima. Esta fuerza brinda también un calentamiento significativo en la Tierra, disipa energía y actúa en el movimiento de las placas tectónicas.

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¿Qué pasaría si de repente desapareciera la Luna?

Si la Luna repentinamente desapareciera, la altitud global y las corrientes de los océanos se modificarían considerablemente. El agua de estos se redistribuiría y tomaría dirección hacia los polos, lo que provocaría diversos problemas.

Nosotros y el resto de los seres vivos tendríamos un problema serio: hemos evolucionado para adaptarnos a unas condiciones determinadas y cambiarían totalmente. Estos cambios sucederían a lo largo de miles o de millones de años, lo que puede sonarnos como algo muy lejano, pero los cambios serían drásticos.

Sin la Luna, la estabilidad del eje de rotación de la tierra se volvería a perder y con ella, nuestras temperaturas regulares. Pensemos en dos ciudades, Roma, en Italia y Estocolmo, en Suecia. La temperatura media de Roma en verano es de 29ºC y en invierno, de 13ºC. En Estocolmo, la temperatura media en los días más calurosos del verano es de 20 °C y de 0º en invierno. Si cambia el eje de rotación de la Tierra, las temperaturas de estas dos ciudades cambiarían radicalmente. Los italianos, los suecos y el resto de los seres vivos tendrían que adaptarse o se extinguirían.

Una solución podría ser migrar a otros lugares, pero no estaría al alcance de todos los organismos. Por ejemplo, los arrecifes de coral son ecosistemas complejos y muy sensibles que no podrían adaptarse lo suficientemente rápido a la cambiante temperatura del agua y probablemente morirían.

Este cambio de temperaturas haría que la Tierra perdiera las zonas que están más frías, los polos, donde se almacena gran cantidad de hielo. Se derretiría y subiría el nivel de los océanos cambiando las costas de todo el mundo. Países como Holanda quedarían bajo el agua.

La falta de estabilidad del eje de rotación terrestre haría que desaparecieran las estaciones con consecuencias a largo plazo. Piensa en el crecimiento de organismos, el apareamiento, la migración o la hibernación, que ahora suceden en determinados momentos del año. Y estos cambios de temperatura afectarían al crecimiento de las plantas, de manera que cultivar para alimentar a los miles de millones de humanos sería más difícil.

¿Cómo afectaría la vida en la Tierra la ausencia de la Luna?

Y si la Luna no se hubiese formado, la Tierra sería un lugar muy, muy diferente. Los días durarían entre 8 y 10 horas, sin una luna que los frenara. Esa rápida rotación causaría vientos de 160-200 km/h que barrerían la superficie de la Tierra. La inclinación del eje de rotación no sería fija y produciría importantes cambios de temperatura durante miles de millones de años. Habría mareas, pero mucho más pequeñas y causadas sólo por el Sol.

Las especies se han adaptado al medio en el que ahora se encuentran, sobre todo los que viven en la costa, las que viven en agua salada y demás. Todas ellas están adaptadas a estas condiciones de acuerdo a las corrientes y el flujo de la marea, algo que dejaría de ocurrir si no existiera la Luna.

En lo que respecta a la iluminación que brinda el reflejo de la luz del Sol en la Luna, muchas son las especies que se verían afectadas precisamente por perder significativamente la capacidad de adaptarse a la oscuridad de la noche sin la ayuda de la luz reflejada por la Luna.

Los humanos, al tener un sentido de la vista tan agudo, casi seríamos capaces de iluminarnos con la luz de la Vía Láctea. En cuanto a nuestra organización, los calendarios que fueron creados a partir de las fases de la luna (sobre todo para la caza y las cosechas) dejarían de existir. En la comunidad científica tendría también un gran impacto. Durante cientos de años el hombre ha estudiado la Luna y a partir de allí a logrado cosas espectaculares. Mediante el estudio de las fases de la Luna se logró determinar la distancia de esta hasta la Tierra, el tamaño de ambas, la distancia de aquí al Sol, el tamaño de diversos objetos y distancias en el Sistema Solar, etc.

“Sin la Luna, la Tierra entraría en un movimiento caótico y la vida humana sería imposible”